By Brujula y Tenedor
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Nuestra siguiente visita recorriendo los lugares más emblemáticos de Australia, fue el rey de los parques nacionales. Con sus 20.000 kilómetros cuadrados, Kakadu es la reserva natural más grande del país oceánico y está listado bajo la Unesco World Heritage. Además de estar siendo habitado por aborígenes desde hace 50 mil años, haciéndolo uno de los asentamientos humanos actuales más antiguos del mundo. Kakadu es además hogar de más de 10 mil especies de insectos, 300 especies de peces, 290 especies de aves, 26 ranas, más de 120 especies de reptiles y 68 especies de mamíferos. Por lo mismo reviste una gran importancia tanto cultural como por su biodiversidad.

 

selva

Llegamos a principios de la época lluviosa que va de los meses de Octubre – Noviembre hasta Abril – Mayo cuando comienza la época seca. Sin embargo los aborígenes locales (los Bininj y los Mungguy) reconocen hasta 6 estaciones que forman el año, claramente poseen un conocimiento y una conexión especial con estas tierras. Los principios de la época lluviosa nos recibieron con temperaturas que superan los 35 grados y con una humedad sobre el 90%, lo que a mediados del día y en medio de las caminatas podía convertirse en un verdadero infierno.

 

cocodrilo6Ya el primer día pudimos adentrarnos en el corazón de Kakadu, al despuntar el alba navegamos en una pequeña embarcación a través de los ríos y canales que conforman los humedales. Comenzando la travesía ya se nos presentaban diferentes especies de aves, algunas muy particulares y autóctonas de la zona, diferentes tipos de cormoranes, patos, martín pescador, águilas, y muchos otros. Tremenda fue nuestra sorpresa al ver uno de los principales y más famosos habitantes del parque, el cocodrilo de
estuario, llamado erróneamente “de agua salada” (“salties” en ingles). Este es el cocodrilo más grande del mundo llegando a alcanzar los 6 metros de longitud! Este reptil se ha mantenido sin mayores cambios evolutivos desde hace 20 millones de años, siempre a la cabeza de la cadena alimentaria en Kakadu, podríamos decir que es prácticamente un dinosaurio. Mientras navegábamos vimos decenas practicando sus habilidades de caza y de sigilo, algunos merodeando las orillas, otros haciéndose pasar por troncos esperando a que su desayuno se acerque lo suficiente como para atraparlo, sea este canguro pájaro o humano…

Estuvimos cerca de dos horas en los humedales y se pasaron como si fueran diez minutos, nos bajamos del barco con ganas de mas Kakadu y por supuesto, ¡mas cocodrilos!

 

col-pajaros

De izq. a derecha: dos especies de Martin Pescador y un Jabiru

Durante la tarde fuimos a apreciar otro de los emblemáticos paisajes de Kakadu, las rocas de arenisca. Las secciones del parque donde se encuentran estas rocas forman cañones y acantilados que antiguamente (y no tan antiguamente también) proveían a los aborígenes de un refugio tanto para la lluvia como para el calor, que en la época húmeda y como veríamos al día siguiente, puede volverte loco. Además y abriendo la puerta hacia el pasado, es posible hallar parte de la historia de estas antiguas sociedades en lo oculto.

Muchas de las paredes de los cañones y las rocas, están decoradas con pinturas que pueden datar de hasta 20 mil años, retratando historias de cazas, bailes, luchas y la creación de los pueblos aborígenes.

 

col-pinturas

Después de una emocionante jornada, volvimos a nuestra Bandida para pasar la noche en mitad de la selva y cobijarnos de la lluvia que no espero en caer.

A la mañana siguiente con toda la energía nos embarcamos en una caminata de algo más de 6 kilometros hacia unas fuentes de agua, donde la guía que teníamos y Carla afirmaban que se podía “escapar del calor del día”. Comenzamos la caminata algo tarde y el sol ya comenzaba a calentar, pero llevábamos toda la esperanza de ver nuevos animales y refrescarnos en prístinos manantiales. Luego de algunos kilómetros resistiendo el calor y la humedad, llegamos a las fuentes de agua… o lo que quedaba de ellas. Nos encontramos con un par de riachuelos y unas pozas de agua estancada que poco invitaban al baño. Decepción.

No recomiendo bañarse

Los riachuelos alcanzaron para mojarnos la cabeza y darnos alguna frescura antes de regresar al inicio e ir a otro lugar más agradable. La vuelta se hizo larga, muy larga, teníamos agua, pero la humedad cercana al 100% y el sol en lo alto nos empezó a afectar. No importaba cuanto líquido tomara, el sudor siempre era más, yo me detenía a sacar fotos de vez en cuando pero Carla estaba mas silenciosa que nunca y roja como un tomate; le estaba dando la enfermedad del mango. La “mango illness” como se le dice aquí en Kakadu, ocurre en calores extremos donde estas mareado, duele la cabeza y no reaccionas bien. Básicamente todo lo que le ocurría a Carla! Caminaba de puro impulso, estaba muy roja e hinchada. Menos mal cuando peor se empezó a sentir vimos el fin del camino y ahí nuevamente la Bandida nos cobijó con su preciado aire acondicionado.

sandstone

Uno de los tantos paisajes rocosos.

Durante la tarde y ya más descansados, recorrimos laderas de ríos y estanques, buscando ver nuevamente al grandioso cocodrilo antes de despedirnos del parque. Pero no tuvimos suerte, los ríos parecían estáticos y sin vida.

En nuestra última esperanza de ver al gran cocodrilo por última vez, fuimos a una rampa de botes en uno de los ríos de la parte alta del parque. Hay que ser muy precavido con los cocodrilos, prácticamente no hay ninguna fuente de agua que este libre de la posibilidad de encontrarse con estos reptiles. No es posible bañarse y al estar cerca de las laderas de los ríos, los sentidos deben estar en máxima alerta.

En fin, nos estacionamos y bajamos caminando por la rampa hacia la rivera del río. Ahí fue cuando lo vi, semi oculto al otro lado del río, solo se le veían las escamas puntiagudas de la espalda, en mi emoción le digo fuerte a Carla, ¡mira allí, un cocodrilo! En eso, algo se mueve a nuestra izquierda, lo veo primero por el rabillo del ojo, a unos 5 metros, cuando giro mi cabeza estaba allí, un tremendo cocodrilo diría yo de unos 4 metros (yo lo veía de 6) completamente fuera del agua y a una distancia muy poco prudente si se le tiene aprecio a la vida. Probablemente fue la primera exclamación de sorpresa, o tal vez la voz ronca y alfa la que hizo que el cocodrilo se asustara se lanzara de un movimiento de vuelta al río. Con Carla estábamos inmóviles y nos mirábamos con cara de: ¿viste lo mismo que yo? ¿Que tal si nos alejamos un poco del agua?

cocodrilo5

Desde un lugar seguro disfrutamos largo tiempo de la vista de estos lagartos, como iban y venía del agua. Es muy tranquilizador poder verlos como espectador y no como presa.

Así fue como con nuestras emociones a tope nos fuimos de Kakadu, expectantes de las aventuras por venir.

 

Datos Útiles:

  • Precio: la entrada al Parque Nacional tiene un valor de $25 AUD (adultos) por persona y los ticket se compran en los Visitor Centre de Darwin o Katherine o dentro del mismo parque. Existen precios especiales para grupos familiares, niños, tercera edad y residentes de NT. Puedes confirmar el valor en este link: https://book.parksaustralia.gov.au/passes/kakadu/

 

  • Cómo llegar: puedes llegar al parque por cuenta propia o en un tour. Ya sea desde las ciudades de Darwin o Katherine el viaje es de aproximadamente 3 horas por la carretera manejando por la Stuart Highway.

 

  • Dónde dormir: a lo largo y ancho del parque existen variados campings y hoteles en los que pasar la noche. Los precios varían según las comodidades pero los camping más básicos van desde los $6 AUD por persona hasta los $40 AUD por noche. No es necesario reservar online, pero si viajas en temporada alta (abril-octubre) es recomendable llamar previamente y ver la posibilidad de reservar. Para más información haz click aquí.

 

  • Cuándo ir: el parque está abierto durante todo el año, pero como Kakadu tiene un clima bastante único y particular, las condiciones de tu visita variarán considerablemente dependiendo de la época en que lo visites. La temporada alta es desde abril hasta octubre, durante la época seca (dry season) en la que el parque recibe la mayor cantidad de visitas. A partir de noviembre comienza la época húmeda (wet season) en la que dependiendo de las condiciones climáticas, varios caminos se cortan o limitan el acceso a automóviles 4×4 o con permisos especiales.

 

  • Qué hacer: las opciones para hacer en Kakadu son infinitas, por lo que todo dependerá del ánimo y presupuesto. Existen decenas de trekkings y caminatas de todo tipo de dificultades en las cuales poder observar algunas de las tantas riquezas del parque. Lo más popular, sin embargo, son los cruceros por los humedales en busca de cocodrilos y aves. Existen varias opciones para realizar estos tours. Por lo general el precio varía entre los $70 y $120 AUD por persona para un paseo de entre 2 y 4 horas y puedes comprarlo ya sea dentro del parque o en los Visitor Centre de las ciudades más cercanas.

 

Para mayor información sobre Kakadu visita la web oficial del parque aquí: https://parksaustralia.gov.au/kakadu/ 

 

Si quieres ver más fotos de Kakadu y otros increíbles parques nacionales de Australia, visita nuestra galería. ¡Haz click aquí!

 

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